Hasta el astuto y prudente arzobispo potosino don Luis Morales solicitó su intervención aduciendo infructuosamente la inocencia del sacerdote Contreras.
Diferencias que, por cierto, quedaron zanjadas en la canasta de las limosnas al haber contribuido el mandatario con 5 millones 500 mil pesos para la obra del Carrillón de la catedral potosina...(Eduardo Martínez Benavente)