Hasta el astuto y prudente arzobispo potosino don Luis Morales solicitó su intervención aduciendo infructuosamente la inocencia del sacerdote Contreras. Diferencias que, por cierto, quedaron zanjadas en la canasta de las limosnas al haber contribuido el mandatario con 5 millones 500 mil pesos para la obra del Carrillón de la catedral potosina...(Eduardo Martínez Benavente)
miércoles 28 de diciembre de 2011
CARTA DE CÉSAR PORRAS A LA COMUNIDAD ARTÍSTICA
A LA COMUNIDAD ARTÍSTICA DE SAN LUIS POTOSÍ
A MIS AMIGOS Y COMPAÑEROS DE TRABAJO
A MI FAMILIA
Como muchos de ustedes saben, en días pasados fui cesado del cargo que ocupaba como Director de Normatividad de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario del Gobierno del Estado, el motivo fue, hasta donde se me dijo, ser el autor de un desplegado que algunos creadores y promotores culturales publicaron el día 27 de noviembre pasado, en el periódico Pulso y en el cual, en síntesis, se desconocía como interlocutor al entonces encargado de la Secretaría de Cultura.
Una elemental necesidad de verdad -compartir esta necesidad es una de las razones de nuestra amistad- me impulsa a dejar en claro varias cosas sobre tal desplegado y sus consecuencias. Que no quede duda: no soy el autor, no lo prohijé y no lo financié; si tal suposición sirvió de apoyo para mi cese solo me queda deplorar la calidad de los mecanismos o “lógica” que fue ofrecida a quien tomó la decisión. Mi separación fue un error. Un error apoyado en una mentira.
Ahora bien, el hecho de no participar en él se debió principalmente a dos razones: la primera de ellas asociada a la preservación de la institucionalidad. En los más de treinta años que he vivido la experiencia del servicio público siempre he creído que a falta de mejor talante humano necesitamos a las instituciones para conducir nuestras diferencias y asegurar la vida en común. La segunda razón para no participar en el desplegado es que éste no me parecía una vía de acercamiento viable con el Gobierno del Estado y así lo comenté en su oportunidad, cuando se me pidió una opinión sobre el documento. Este deslinde es precisamente eso, pero no quiero dejar de decir a un tiempo, que desde luego suscribo el derecho elemental de todos a manifestarse libremente. En la defensa de este derecho si estaré siempre involucrado.
Al mismo tiempo que lo anterior sucedía circuló una carta de apoyo a mi persona que se originó desde el año 2009, durante la campaña del entonces candidato Dr. Fernando Toranzo Fernández, esta carta sí, acercada por algunos amigos; la coincidencia de algunos participantes que aparecían en el desplegado y también en la carta seguramente creó la idea de mi autoría respecto del primero, digo esto porque sé que mi cese es injusto, aunque pueda entender el mecanismo que lo suscitó: así lo asumo, quizá pensando que el riesgo es un costo de la aspiración.
Quiero decir a quienes me apoyaron en 2009 que verme aceptado por tantas personas de mi propio gremio, fue una de las experiencias más gratificantes de mi vida, les agradecí entonces y les agradezco ahora a todos su confianza y la visión que de mi persona me regalan, mi mayor deseo en este momento es estar siempre a la altura de esa expectativa.
Hoy necesitamos un sector cultural ligado cotidiana y hondamente con la comunidad a la que se debe, hoy la actividad cultural debe estar al servicio del desarrollo social, pues nunca como hoy el país necesita la solidaridad que la cultura es capaz de generar, hago votos porque los creadores trabajen en alianza con las instituciones, para que los bienes de cultura lleguen a todos los potosinos. A riesgo de sonar cursi (seguramente así es), este me parece un buen momento para ratificar mi afecto más entrañable y mi compromiso por San Luis Potosí y por quienes en él habitamos.
San Luis Potosí, S.L.P., 20 de diciembre de 2011
FRATERNALMENTE
CESAR PORRAS FLORES
